Sep 7, 2018

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Vacune a sus hijos antes de entrar a la guardería.

Vacune a sus hijos antes de entrar a la guardería.

El inicio de las enfermedades infantiles tiene un poderoso lugar de origen: los salones de clase. Son muchos los padres que después de que sus hijos pasan unas cuantas semanas en las guarderías o los jardines preescolares, tienen que correr al médico para que les atienda síntomas varios: tos, fiebre, diarrea, pues al llegar a un ambiente cerrado y nuevo, donde comparte con otros niños, los virus se incuban y se esparcen. ¿Qué hace entonces?

En 1778 el médico británico Edward Jenner se dio cuenta gracias a una epidemia de viruela que llenaba a Europa de muertos que los únicos que no se enfermaban y caían en cama eran los ordeñadores, tan cercanos a las vacas, a sus ubres, a sus tetas. Así, estudió la pústula, una especie de viruela que les da a los bovinos, la procesó para tratar a un niño de ocho años que finalmente se sanó. La vacuna se logró sintetizar y se convirtió en la única medida para combatir la enfermedad.

Ahora, siglos después, un movimiento quiere invisibilizar la importancia de las vacunas, asegurando que este avance médico enferma en lugar de proteger. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), pese a que está comprobada la eficiencia de las vacunas, hoy en el mundo hay 19 millones de niños que no han recibido dicho tratamiento, lo que le ahorraría miles de millones de dólares al sistema de salud público.

La OMS llama la atención sobre la necesidad de vacunar a los niños debido al resurgimiento a nivel mundial de enfermedades causadas por bacterias resistentes, “que se debe al uso excesivo o erróneo de los antibióticos, es uno de los principales problemas para la salud pública. Las infecciones resistentes son más difíciles y costosas de tratar y los pacientes no siempre se recuperan. La vacunación de los seres humanos y animales es una forma muy eficaz de evitar las infecciones y, por ende, de reducir el uso de antibióticos”.

Iván Darío Vélez, director del Programa de Estudio y Control de Enfermedades Tropicales (Pecet) de la Universidad de Antioquia asegura que la vacuna es “uno de los avances científicos más importantes de la humanidad”, y asegura que no se pueden satanizar las vacunas por los pocos efectos adversos que se encuentran en ellas, “sería como satanizar la aviación porque se caen aviones. Este ha sido un movimiento que se ha dado desde hace ya años. En Estados Unidos hay comunidades enteras donde se prohíbe formalmente que la gente se vacune. Sí ha habido casos adversos porque en la medicina no hay nada que sea cien por ciento efectivo. Por la excepción no se puede negar la generalidad”.

Según el portal Datos Abiertos del Gobierno Nacional, el 94,6 por ciento de los niños de cinco años han sido vacunados en su totalidad, sin embargo ese 5 por ciento restante están en riesgo de adquirir una enfermedad mortal, como la meningitis, o en riesgo de incubar una bacteria, por lo que es necesario activar protocolos de vacunación a poblaciones vulnerables.

Así las cosas, hay que tener en cuenta que cuando un niño entra a la guardería o al preescolar, cuando abandona el hogar para empezar su formación académica, se expone a un mundo de bacterias y virus y las vacunas ayudarán a que supere rápidamente las enfermedades.

FUENTE EL COLOMBIANO

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