Jun 16, 2014

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Santos, la reelección que esperó hasta el último momento

El presidente de la República se queda cuatro años más en la Casa de Nariño por su promesa de firmar el fin del conflicto armado con las Farc, una tarea que no es nada fácil.

Después de trastabillar en la primera vuelta electoral,Juan Manuel Santos se convirtió en el segundo mandatario reelegido, de manera inmediata, en el país. Con una diferencia de más de 900.000 votos, el candidato le ganó la Presidencia de la República aÓscar Iván Zuluaga del Centro Democrático, quien había triunfado el 25 de mayo.

¿Pero cómo llegó Santos a su segundo periodo presidencial? Primero hay que decir que se demoró para decidirse por la reelección. Sus objetivos, dijo desde el principio, los quería culminar en cuatro años, por eso cuando empezó el proceso de paz —la columna vertebral de su mandato— aseguró que la firma para terminar el conflicto armado se demoraría unos pocos meses.

Reelección por la paz 
Sin embargo, el 14 de noviembre del año pasado el primer mandatario decidió que iba por un segundo mandato: “He estado sopesando la decisión y ya la tengo prácticamente tomada, pero no quiero anticiparme, no soy amigo de la reelección como institución, pero tengo en este momento esa opción”.

Para noviembre del año pasado, el proceso de paz iba lento —las negociaciones no se han caracterizado por su velocidad—, solo se había aprobado el primer punto de negociación, el tema de tierra y reforma agraria, por lo que, dice el politólogo Ariel Ávila, el presidente se decidió por la reelección.

Desde sus primeros meses en la Casa de Nariño, Santos dijo que prefería un mandato de seis años, iniciativa en la que han estado de acuerdo algunos congresistas, porque es difícil competir en elecciones contra una candidato que tiene toda la maquinaria del Estado a su favor.

Santos volvió al tema el pasado 24 de febrero, cuando presentó a Germán Vargas Lleras como su fórmula vicepresidencial: “No he sido amigo de las reelecciones y por eso no estaba seguro (de presentarme como candidato) y consideré que Germán reunía todas esas cualidades”, a lo que agregó, “podría ser un buen momento para que los actuales alcaldes que terminen su periodo en el 2015 se les prolongue dos años más y coincida con la terminación del periodo presidencial del 2018”.

El director de la Fundación Paz y Reconciliación, León Valencia, que ha seguido el proceso de paz, se une a la voz de otros analista que han coincidido en que Santos se lanzó a la reelección para lograr el final del conflicto armado, “es claro porque él ha dicho que quiere modificar la reelección para establecer un periodo más largo; ahora, en la campaña para esta segunda vuelta se concentró mucho más en hacer saber que su gobierno tiene un fin mayor: la paz”.

Campaña monotemática
Algunos analistas criticaron que la campaña reeleccionista se centró sobremanera en vender el proceso de paz, y lo fue tanto que en los debates este parecía ser el tema principal, el de las marcadas diferencias, por eso Valencia cree que el verdadero referendo de las conversaciones con las Farc fue ayer, que no sale tan holgado, que saca la cabeza por unos cuantos puntos.

En enero, en entrevista con el diario El País de España, el mandatario dijo que una de las razones para lanzarse a la reelección era “la responsabilidad de terminar esta tarea(…) que sería lo más importante que le ha sucedido a este país en los últimos 50 años. Sabíamos que no iba a ser un proceso fácil (…) no estamos negociando con unos ángeles, han sido nuestros enemigos durante 50 años”.

Algo que sopló a favor de la campaña reeleccionista es que las últimas semanas han sido de buenas noticias para el proceso de paz: se llegó a un acuerdo en el problema del narcotráfico; desde La Habana las Farc anunciaron el cronograma de discusión con las víctimas, y con el Eln se empezaron diálogos exploratorios.

El asunto trascendente entonces, es el fin del conflicto, y por esto Santos llegó a la segunda vuelta con el mayor número de adhesiones, todas ellas como apoyo al proceso de paz: sindicalistas, empresarios, gremios, sectores de izquierda encabezados por la excandidata por el Polo Democrático, Clara López.

La estrategia de la paz no fue, como dijeron algunos analistas, tan equivocada, sin embargo ahora Santos se encuentra con el reto de cumplir una promesa que no depende enteramente de él, sino de las Farc, que en palabras del senador electo Antonio Navarro Wolf, “son mañosas”.

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