Oct 29, 2014

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Pobreza de niños en países ricos crece por millones

Desde que estalló la crisis económica en el 2008 la cifra de niños pobres en el mundo desarrollado se elevó a 76,5 millones, denunció un informe de Unicef.

La recesión económica mundial ha castigado severamente a los niños del planeta. Según Unicef, la agencia de Naciones Unidas para la niñez, son ellos los que más sufren las consecuencias de la pobreza y quienes las padecerán por más tiempo.

Las cifras lo confirman: el informe “Los niños de la recesión. El impacto de la crisis económica en el bienestar infantil en los países ricos” revela que la crisis económica arrastró a 2,6 millones de niños a la pobreza en los 41 países más prósperos del mundo desde el año 2008, y elevó a 76,5 millones los afectados por la pobreza infantil en el mundo desarrollado.

Con crecimientos mayores al 10 por ciento y liderados por el 20,40 por ciento de Islandia, los países donde más se incrementó la pobreza infantil son Lituania, España, Luxemburgo, Italia, Estonia, México, Francia, Hungría y Grecia.

Pero ¿por qué los niños son quienes pagan el precio de la recesión económica en los países más desarrollados?

Gasto público
John Darío Restrepo, PhD en Diseño de la Universidad Técnica de Delft en Holanda, y analista en temas de innovación y sostenibilidad, explicó a El Colombiano que en épocas de crisis los gobiernos tienden a incrementar el gasto público, casi siempre en infraestructura, como un mecanismo para estimular la demanda.

“Es frecuente que una consecuencia de esto sean los recortes presupuestales en los sistemas de seguridad social, salud, educación y nutrición, que son precisamente los rubros que más afectan a los niños y adultos jóvenes”.

El problema, dice Restrepo, es de mayor relevancia toda vez que el ciclo de pobreza se crea o se rompe en los primeros años de vida. “Cuando un niño pasa muchos años en situación de pobreza le será más difícil salir de ella, pues la brecha de oportunidades y de desarrollo entre ellos y los niños con más recursos crece con los años de desarrollo”.

El director de Estadística, Investigación y Análisis de Unicef, Jeffrey O”Malley, aseguró que el crecimiento económico no será suficiente si no va acompañado de políticas de inclusión social.

El experto también planteó que además de cambios en la dieta, eliminación de actividades extraescolares y dificultades para adquirir material escolar, los hijos de padres desempleados o con bajos ingresos pueden rendir menos en la escuela, sufrir estrés y padecer humillaciones ante amigos y compañeros de clase.

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