Medellín se abre al mundo de la cicla

Tres horas, una bicicleta barata de esas que no tienen marco de titanio ni suspensión de primera, un litro de agua para hidratarme, el infaltable casco y, sobre todo, muchas ganas, fue lo que necesité para comprobar que, pese a las empinadas lomas, el déficit de parqueaderos para bicis y la intolerancia de algunos conductores, Medellín es una ciudad amigable con las bicicletas.

Sí. Nos falta y mucho para llegar a competirles a las grandes urbes europeas diseñadas y pensadas paras estas, pero los 30 kilómetros de ciclorrutas y ciclocarriles con que cuenta la ciudad y los 400 kilómetros a los que se aspira a llegar, según el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) son motivos para esperanzarse.

Sin más, empecé mi travesía por algunos sectores de la ciudad para ponerme en los zapatos de quienes diariamente cambian la congestión y el ruido de los motores por la bicicleta. Este recorrido en el que me embarqué hace parte de una serie de especiales a los que EL COLOMBIANO le apuesta en el marco del Foro Mundial de la Bicicleta que empieza hoy en Medellín.

Salí, entonces, de la oficina del periódico en Envigado a las dos de la tarde, una hora recomendada para montar por el poco tráfico, pero dura porque en ese momento, el Sol aún quemaba la piel y mantenía caliente el asfalto.

Mi primer destino era la UPB, en el barrio Laureles y para ello pedaleé por la avenida Las Vegas para tomar la carrera 80 hasta el aeroparque Juan Pablo II, donde por fin me monté a la ciclorruta que me condujo, de una manera segura y rápida, hasta el sector de Bulerías, a escasos metros de mi parada inicial.

Las glorietas, un desafío

El primer obstáculo que tuve que sortear fue la glorieta de La Aguacatala, ese remolino de carros y buses a toda velocidad que como efervescente buscan desesperadamente una salida a alguna de las vías aledañas.

Las glorietas son un desafío para los ciclistas pues se necesita arrojo y astucia para calcular el momento exacto en el que hay que pedalear a toda para salir bien librado de ellas.

Ahora entiendo perfectamente las palabras de Wilmar Ortiz, un estudiante de ingeniería Industrial de la Universidad Nacional, amante de la “cicla”, que conocí en el recorrido y quien me dijo “ellos – los conductores- nos ven a nosotros como un estorbo, pero habría que preguntarse quién es el que verdaderamente está estorbando: si la bicicleta que ocupa dos metros y no contamina ni hace ruido o el bus que hace todo lo contrario”.

Para llegar a la ciclorruta del Juan Pablo II, tuve que pedalear sobre el puente que comunica a La Aguacatala con la carrera 80 y luego sobrepasar el puente de la 80 sobre la avenida Guayabal.

No son premios de montaña, ni mucho menos, pero sí hace falta un estado físico aceptable para superarlos. El primero, como dicen los duchos en esto, “se corona” con el impulso que te da la bajada de La Aguacatala, mientras que el segundo sí requiere un mayor esfuerzo, teniendo en cuenta que después viene la subida a Campos de Paz.

De la UPB a la Nacional

Tras haber superado algunos obstáculos a los que quienes utilizan la ciclorrutas están ya habituados, como los peatones que invaden el carril exclusivo para las bicis, los carros que abusivamente se parquean atravesados en ellas, o los inesperados huecos que logran desestabilzarte, ya en la UPB tomé la ciclorruta de la carrera 70 para ir a la Universidad Nacional.

A partir de allí, el viaje fue mucho más tranquilo, no sé si a esa altura ya me había tomado confianza, pero en realidad el sistema de ciclorrutas en ese sector funciona de maravilla. Está perfectamente delimitado y cuenta con muchos semáforos que facilitan todo.

En 15 minutos ya estaba en la portería de la Nacional, que al igual que UPB cuenta con estación de Encicla. El único tramo para inquietarse es el que va de la 70 hasta la 65 por Pichincha, debajo del viaducto del metro, pues es un sector solitario en el que los amigos de lo ajeno han hecho de las suyas según me contaron, pero que a mí no me hicieron nada.

Tenía previsto devolverme desde la Nacional, pero quise tomar la colorida ciclorruta que de San Juan conduce al parque de los Pies Descalzos. Es una ciclorruta distinta a todas por las que me había desplazado. Son dos carriles amplios y muy señalizados con bolardos y materas de colores, y la sensación de ir en bicicleta en medio de una avenida de la dimensión de la calle San Juan es muy reconfortante.

En Pies Descalzos terminó mi recorrido por las ciclorrutas. Con frustración tomé nuevamente la calle y empezó la competencia con los carros y motos en mi desplazamiento hacia el sur de la ciudad, que sea la oportunidad de decirlo, salvo una ciclorruta inconclusa y que no lleva a ninguna parte en el sector de Ciudad del Río, se encuentra desconectado del sistema de ciclorrutas de la ciudad.

En mi trayecto de vuelta y aún si sortear el puente de La Aguacatala que a esas alturas me parecía como escalar el Everest, recordé a Daniela Rave, una estudiante de la Universidad de Antioquia, quien me había dicho que “la cicla no es un medio de transporte sino un estilo de vida que da tranquilidad”.

Agenda jueves 26

Sesión inaugural del foro mundial de la bicicleta: Ciudades Para Todos

Aníbal Gaviria: alcalde de Medellín.

Hilary Murphy: programa ambiental de la ONU, Foro de Transporte Sostenible en África.

Fredrik Gertten: periodista y documentalista, director de Bikes vs. Cars (Bicicletas contra Carros).

Moderador: Carlos Cadena, Equipo FMB4

Hora: 9:00 – 10:30 a.m.

Dónde: Gran Salón Caja de Madera

Idiomas: inglés y español

Biciyoga

Una clase de yoga con enfoque especial para aprender sobre las mejores maneras de montar en bicicleta, cuidar la espalda, hombros y piernas.
Valor: cupos limitados
Hora: 7:30 a.m.
Dónde: Plaza Mayor (airbol).

Biciactivismo

Camila Pinzón (Alemania), Carmen Díaz (México) Evelyn Araripe (Brasil), Gabriela Gallardo (Ecuador), Zhanar Shambetova (Kazajistán). Moderador: Charlotee Fagan (FMB4).
Hora:11:00 a.m.
Dónde: Gran salón Plaza Mayor.

La bici para la justicia ambiental
Esta sesión generará un debate alrededor de la bicicleta como un actor de mitigación de impactos ambientales inducidos y como promotora de sociedades bajas en carbono.

Hora: 11:00 a.m.

Dónde: Salón Conferencia 2.

Movilizando la bici en los medios
Esta sesión brindará a los asistentes herramientas para posicionar con los ciudadanos la bicicleta, no solo a través de los medios de comunicación tradicionales, sino también usando medios alternativos.
Hora: 11:00 a.m.
Dónde: Pabellón Medellín

La economía de la bicicleta
Importancia de la bicicleta como inversión estratégica para enfrentar desafíos ambientales, sociales y de movilidad. Promover opciones de movilidad equitativas y sostenibles.

Hora: 2:00 p.m.

Dónde: Salón de conferencias 6.

Ciclo escuela
Es un proyecto del Área Metropolitana y la Alcaldía de Medellín junto a la embajada danesa para despertar en los niños habilidades motrices para el ciclismo urbano.
Hora: 9:00 a.m. a 3:00 p.m.
Dónde: Parques Pies Descalzos.

Transformando ciudades

Esta sesión abordará la temática de como nuestras ciudades pueden devenir más equitativas y justas por medio de la bicicleta como catalizador del cambio urbano.
Hora: 4:30 p.m.
Dónde: Gran Salón Caja Madera.

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