Ene 5, 2015

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Los cinco retos principales que depara este 2015 para el mundo

Finalizó un 2014 turbulento a nivel internacional, marcado por crisis en distintas regiones del globo, y los expertos sienten un poco de alivio. El año se pudo haber saldado de forma mucho peor, y asuntos como el Estado Islámico, el conflicto en Ucrania, y la epidemia de ébola en África, pudieron haber dejado mayores tragedias al mundo.

El alivio, no obstante, es temporal. Si el mundo zafó mediocremente de estas problemáticas, aún no las soluciona. 2015 será por tanto el año en que estas podrían bien empeorar o ser enmendadas. De la comunidad internacional depende, por tanto, el grado de compromiso y las acciones a tomar para dar fin a estas amenazas.

El Colombiano agrupa cinco retos principales a los que deberá responder el mundo en este año, y que requieren todos de una diligente reacción, o, de lo contrario, marcarán el 2015 para mal en distintas regiones del mundo.

Frente a Rusia: buscar una salida en Ucrania

Con una diplomacia desafiante, como en viejos tiempos, Rusia sorprendió a las potencias, intentando mostrarse como la más fuerte de todas, y, a lo largo del 2014, logrando su cometido en frentes como Ucrania. El conflicto lleva sus raíces hasta finales de 2013, con las protestas del Euromaidán, pero captó atención global con la invasión rusa de la península ucraniana de Crimea (marzo del año pasado).

En el fondo del asunto está el presidente Vladimir Putin, quien, con su pretensión de llevar a Rusia a reclamar un puesto que había perdido en los años noventa, hace que su país genere tensiones igualmente familiares a tiempos pasados y ante la misma contraparte, Occidente.

Víctor de Currea-Lugo, docente de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad Javeriana, explicó previamente a El Colombiano las causas de este viraje en la política exterior rusa y su carácter asertivo. “La estrategia de Putin es conjugar dos ideas: Nacionalismo y expansionismo. Habiendo instaurado un discurso que aboga por la recuperación de la grandeza histórica de Rusia, el país es por tanto todos los lugares donde se habla ruso”, aclaró.

2014 fue un año triunfal para Putin, ya que, tal como argumentó De Currea, la estrategia de posicionamiento a nivel global “le permitió a Rusia sacudirse del lastre de la caída de la Unión Soviética. Un lastre de fracaso, de impotencia frente a Occidente y E.U”.

Pero el triunfo de las aspiraciones rusas fueron a alto precio. En primer lugar más de 7.000 muertos ha dejado el enfrentamiento en el este de Ucrania, donde Rusia apoya con tropas y armamento a los prorrusos de las regiones de Donetsk y Lugansk, que quieren independizarse del país.

Asimismo, días después de la invasión de Crimea, el gobierno de E.U. y la Unión Europea pusieron en marcha sanciones que se ampliaron durante el año y que ya se están haciendo sentir en Rusia. Este asunto se agrava por la coyuntura: Los precios del crudo caen estrepitosamente, el rublo se devaluó casi la mitad frente al dólar en 2014 y la ciudadanía siente las consecuencias de una economía bloqueada a nivel comercial.

El pasado 29 de diciembre el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, afirmó a los medios internacionales que una salida al conflicto ucraniano está cerca y que 2015 podría ser el año en que se logre la paz en la región.

“En lo que se refiere a la crisis de Ucrania, su arreglo no sólo es posible, sino factible”, dijo el jefe de la diplomacia rusa. No obstante, advirtió que “hay que entender que la crisis continuará hasta que los ucranianos lleguen a acuerdos entre sí, sin apuntadores de Bruselas o Washington”.

El 15 de enero se reunirá el presidente Putin, con su similar ucraniano, Petro Poroshenko, en Astaná, Kazajistán, sitio donde los ojos del mundo averiguarán qué tan ciertas son las palabras de Lavrov.

Juan David Escobar, director del Centro de Pensamiento Estratégico de la Universidad Eafit, se mostró escéptico de que una salida al conflicto llegue al corto plazo.

“Hay intereses muy fuertes de cada lado. Pensar que este tema se va a resolver definitivamente y en un corto tiempo es muy difícil. No obstante, hay señales positivas, como que la crisis rusa ha obligado a dicho país a mostrar una cara más amigable en esta coyuntura y dar señales de buena voluntad”, argumentó.

“Aunque ellos digan que no, las sanciones, aunadas a los problemas que tienen en su economía, los está afectando considerablemente. Por lo que en 2015 creo que veremos a Rusia intentando distensionar el tema. Pero esto no implica que llegue una solución en Ucrania”, afirmó.

Controlar la amenaza del yihadismo

Cuando la lucha se creía por algunas potencias ganada contra el yihadismo, teniendo en cuenta los golpes dados a Al Qaeda en años pasados, el 2014 hizo que el mundo volviera a asistir al horror del fundamentalismo, principalmente con el surgimiento de un grupo que atemorizó a las naciones, el Estado Islámico.

2015 es el año en que, los países que han reconocido esa amenaza, tengan como una de sus prioridades quitarle territorio y poderío a la estructura criminal. El combate actual contra el yihadismo tiene lugar principalmente en Siria e Irak, donde la coalición internacional liderada por E.U. continúa bombardeando puntos del territorio que detenta el EI.

En cuanto a Siria, ¿derrotar al Estado Islámico significa dejar al país en manos del régimen dictatorial de Al Asad? ¿O 2015 será el año en que se tomen medidas para dar fin, de una vez por todas, a las causas de esa cruenta contienda?

“Uno nunca sabe qué va a pasar mañana en Oriente Medio. El caso de Siria demuestra eso, como una excepción de la Primavera Árabe. Todos pensábamos que iba a caer Bashar al Asad, tal como cayó Mubarak o Gaddafi. Pasaron días, meses y luego años, y eso no pasó. Lo más importante es explicar cómo la amenaza del Estado Islámico, paradójicamente, es la carta de salvación de Al Asad, porque tiene a quién culpar por el conflicto que ocurre en Siria”, explicó Víctor de Currea-Lugo.

En cualquier caso, la coyuntura ha cambiado, y la prioridad de Occidente ahora es dar fin a esa amenaza terrorista que se cierne sobre la región. Pero existen otros frentes, tal como explicó Andrés Molano, docente de Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario.

“Pakistán se ha vuelto uno de los puntos calientes del terrorismo islámico en los últimos años. Allí operan diversos grupos, la mayoría de ellos asociados a los talibán, y que perpetúan ataques contra la educación, tal como el más reciente de Peshawar”, dijo.

Caso similar al de Nigeria, donde el Boko Haram “pretende que no haya más educación que el Corán, y atenta contra todo conocimiento científico o desarrollo por considerarlo contrario al Islam, para mantener a la sociedad en un estado de ignorancia. Son, más bien, los preceptos de estos extremistas wahabistas los que no van con el Islam”, señaló el ImamJulián Zapata, cofundador del Centro Cultural Islámico de Colombia.

El 2015 será, por tanto, el año en que se debe abordar medidas contundentes contra el terrorismo en distintos frentes del mundo.

 

 

Implementar medidas en pro del clima

Se prevé que este año sea, definitivamente, el que vea la implementación de medidas que den un freno visible a un problema que se le está saliendo de las manos a la humanidad: el calentamiento global.

La Conferencia de las Partes de París (COP21), a desarrollarse en diciembre, debe ser según activistas, líderes mundiales y organizaciones ambientalistas, el momento en que se ordene medidas para frenar este fenómeno que tiene amenazado a la humanidad y al planeta.

Máxime si las reuniones para revisar el asunto en 2014 no dejaron ningún compromiso implementable. Ban Ki-Moon, secretario general de la ONU, ha defendido el propósito de las cumbres del año pasado argumentando que “ha sido el de elevar el impulso político para acordar un significativo tratado climático en París en 2015, que coordine las acciones en todos los países para reducir las emisiones”.

Activistas como Rodrigo Irurzun, de Ecologístas en Acción, no dudan en expresar su escepticismo. Tal como recoge Efe y Europa Press. “Espero poco de esta reunión porque a eso nos tienen acostumbrados los líderes mundiales”. ¿Será así el año, y veremos de nuevo como se gasta en vano tiempo valioso para evitar otra extinción masiva? El 2015 y la acción de políticos y ciudadanía en el mundo lo dirán.

Dar fin a la epidemia de ébola en África

El 2014 se cierra sin que el mundo haya podido controlar la epidemia de ébola en África Occidental, que dejó coletazos en otros continentes, y que se salda por el momento con 20.081 infectados, de los cuales hay 7.842 muertos.

Aquí la pregunta es similar al asunto del clima, y es, ¿podrá la comunidad internacional demostrar que puede reaccionar conjuntamente y de forma exitosa a una crisis de tal nivel de amenaza?

De Currea es escéptico de que la epidemia tenga un final rápido en 2015: “Médicos Sin Fronteras demostró su capacidad para detener los avances del ébola. Es posible que la enfermedad siga circunscrita a una geografía determinada y no más. No obstante, la epidemia se va a mantener y no se va a erradicar solo gracias al esfuerzo de unas ONG”.

“Varios factores que permiten que esta se mantenga. El más importante es la deficiencia de los servicios de salud en África. El otro es que en 2014 quedó claro que las transnacionales y organismos multilaterales no se preocuparon como debieron en principio, por tratarse de africanos. El mundo parece que se preocuparía más si la epidemia empezara a infectar masivamente personas en naciones desarrolladas”, explicó.

Combatir y perseguir el cibercrimen

El ataque cibernético a una película de Hollywood (La Entrevista, de Sony Pictures), que estaba pronta a lanzarse y que trataba sobre el régimen norcoreano, ha generado una escalada de las tensiones entre Corea del Norte y E.U, algo que tendrá relevancia en 2015.

Desde ya el presidente estadounidense, Barack Obama, anunció sanciones contra Corea del Norte por el incidente, calificándolo de “acciones ciberdestructivas y coercitivas que son una continua amenaza para la seguridad nacional, la política exterior y la economía de E.U”.

El hecho elevó la discordia entre ambos países y ha significado una histórica pérdida de 75 millones de dólares a la empresa. Más allá de cómo termine este caso, lo cierto es que el reciente pirateo a Sony ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de Occidente a la creciente amenaza que suponen los ciberataques, algo que podría generar consecuencias mucho peores para compañías y Estados en 2015, tal como ocurrió ahí.

Retos como estos verá el 2015, y se quedan muchos igual o más importantes fuera de una lista que incluso resulta corta. Entre ellos, por supuesto, uno que no es solo de este año, sino de todos los años: la lucha contra la pobreza. ¿Dará el mundo solución a siquiera uno de ellos?..

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