Sep 22, 2014

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Las clases extra no son relleno

La Secretaría de Educación de Medellín ofrece a los chicos cursos extracurriculares de manera gratuita.

Durante tres días a la semana, el estudiante de octavo semestre de Ingeniería Electrónica del ITM, Camilo Carmona, enseña sobre robótica a 20 jóvenes de diferentes instituciones educativas de la ciudad.

Él es tutor de Innobótica, un programa de Ruta N que hace parte de las Jornadas Complementarias de la Secretaría de Educación de Medellín, espacios que permiten a los estudiantes tomar clases extracurriculares a su gusto, y quién sabe, tal vez encontrar con ellas su vocación profesional.

Para todos los gustos
Ciencia y tecnología, medio ambiente, cultura, formación ciudadana, deportes y bilingüismo son las rutas que los chicos pueden elegir, sin costo y en horarios que no interfieren con sus clases regulares.

“La idea con la que iniciamos el programa de Jornadas Complementarias era darles a los chicos otras opciones a las de estar en la calle o en las esquinas y que empezaran una exploración vocacional. Ahora, se convirtió también en una forma de disminuir la decersión escolar”, explicaAlexandra Peláez, secretaria de Educación de Medellín.

El tutor de Innobótica cuenta que a través de tres bloques académicos: electrónica, programación y aplicación, les enseña a sus pupilos cómo funciona un robot.

Además, aprovecha para mostrar que la robótica va más allá de hacer mover un robot, que hay otras facetas y que pueden elegirlas como su carrera profesional.

“La idea es que ellos enfoquen lo que aprenden en la búsqueda de soluciones a problemáticas de sus comunidades y de la sociedad. Por ejemplo, hay estudiantes que quieren crear un bastón electrónico para personas invidentes y otros que con la domótica piensan en carros que optimicen la energía”, sostiene Camilo.

Aprovechar el tiempo libre
El abanico de posibilidades que ofrecen las extracurriculares de las escuelas oficiales no deja espacio para el ocio.

En el caso de que el joven elija Medio ambiente, allí puede hacer parte de semilleros de investigación, puede aprender sobre huertas caseras, hacer parte de ferias ambientales, entre otras actividades.

En Cultura la oferta también es variada: danza, fotografía, pintura, canto y literatura son opciones que se unen.

Deportes, ruta operada por el Índer y que les da la posibilidad a los niños de practicar fútbol, voleibol, los deportes clásicos; pero también otros como judo, karate y hasta rugby.

En el caso de bilingüismo, se enseña, inglés, portugués y frances. Este último, apoyado desde la Alianza Francesa.

“En convenio con esta entidad, llevamos este proyecto a 636 chicos y chicas en 20 sedes educativas de Medellín. En el caso de la Innobótica, llevamos el proyecto a 2.370 estudiantes en 69 instituciones educativas”, agrega la secretaria de educación.

Un llamado
En el momento existen, según cifras de la Secretaría de Eduación, unos 61 mil estudiantes inscritos en las jornadas complementarias.

La idea es que más niños se motiven y aprovechen todos los cupos disponibles, lo cual serían 100 mil estudiantes en jornada complementaria.

La idea es que muchos más jóvenes acompañen a chicos como David Rivera quien hace parte de Innobótica y es alumno del profe Camilo.

“Yo voy a cada uno de los colegios donde doy clases y conmigo viajan los kit con los que mis estudiantes realizan sus trabajos. Llevamos la enseñanza a las instituciones educativas. Igualmente tenemos algunas salidas pedagógicas para que los chicos complementen su aprendizaje”, concluye el tutor de Innobótica.

Para aprender solo basta tener ganas de conocer cosas nuevas. Las jornadas complementarias en Medellín ofrecen ese otro mundo por descubrir.

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