Abr 21, 2015

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Instituciones de salud no podrán negarse a practicar la eutanasia

Instituciones de salud no podrán negarse a practicar la eutanasia

El debate sobre este tema pareciera nunca acabar, siguen las posiciones a favor, otras más en contra y unos más que aún no saben de cuál lado ponerse. En este asunto ni los médicos se salvan, entre ellos todavía no hay consenso.

Desde el punto de vista legal, la sentencia T-970 de 2014 es clara y favorece a aquellos pacientes terminales que manifiestan el deseo de practicarse la eutanasia.

Dicha resolución señala que las EPS deberán “coordinar las actuaciones para hacer efectivo el derecho a morir con dignidad” y no interferirán en “ningún sentido, en la decisión que adopte el paciente o de quienes estén legitimados, en caso del consentimiento sustituto, en relación con el derecho a morir con dignidad mediante actuaciones o prácticas que la afecten o vicien”.

¿Qué dice la medicina?

La Organización Mundial de la Salud es concreta y define la eutanasia como aquella acción del médico que provoca deliberadamente la muerte del paciente. En conclusión no es más que una muerte asistida, razón por la que Ana Carlota Zea Loaiza, anestesióloga especialista en dolor y cuidado paliativo se declara en contra de este procedimiento.

“Como médicos debemos ser respetuosos del ser humano y el hecho de que sepamos de medicina no nos da derecho a creernos superiores al ser en el que crean las demás personas. Creo que hay muchas maneras de evitar el sufrimiento humano y tengo las herramientas para llevar a un paciente a que no sufra, pero la solución no es la eutanasia activa”.

El cuidado paliativo es esa alternativa a la que se refiere la especialista, una opción que busca ayudar a las personas con enfermedades médicamente incurables donde básicamente, se brinda soporte al paciente en el manejo del dolor y otros síntomas, así como apoyo para él y su familia.

Una opinión similar tiene el internista Jorge Mario Villa y asegura además, que la expresión paciente terminal es un asunto para él inexistente “porque cuando el paciente no tiene cura es ahí cuando más necesita al médico, para que tenga calidad de vida y un bien morir. Eso no significa que le hagan la eutanasia sino que no lo dejen sufrir mientras fallece naturalmente. Para mí, esa es una decisión muy facilista que no debería ser tomada por el ser humano, es más un asunto espiritual, de lo divino”.

Es una idea religiosa

Quienes están a favor de esta práctica centran el debate en un temor religioso que se nos ha impuesto frente a la muerte. En eso coinciden la Fundación Pro Derecho a Morir Dignamente, DMD, y Marcela Escobar, médico del Hospital Venancio Díaz Díaz.

La primera señala en su página web que “al término eutanasia se le ha tratado de imponer una calificación negativa, en particular por influencias religiosas y culturales. Pero las culturas cambian; surgen nuevos modelos y perspectivas valorativas; la ética se diferenció de la moral y la bioética proporcionó nuevos principios y perspectivas”.

Desde su ejercicio profesional como médico, Marcela habla de pacientes que deben enfrentarse al sufrimiento y las consecuencias de enfermedades crónicas, degenerativas “tienen finales tristes, muy duros, la persona se va deteriorando poco a poco. Cuando esos procesos llevan inevitablemente a la muerte y el proceso es difícil para el paciente y quienes lo rodean, entonces cada quien debería tener el derecho a decidir si su vida debe acabarse antes. En otros lugares donde la eutanasia está permitida, ese no es un proceso doloroso, hay soporte de la familia y la decisión se toma de manera consciente”.

Una doble situación

Cuando el paciente terminal desea acabar con su vida y el médico por sus convicciones éticas o profesionales se niega a hacerlo, la obligación de este último solo será brindar información de otros médicos o instituciones que si estén en capacidad de practicar la eutanasia.

En ese sentido, las EPS no podrán negarse a ofrecer este tipo de soluciones, razón por la que el Ministerio de Salud indicó la creación de comités técnicos científicos que evaluarán los casos en los que se solicite la eutanasia y deberán estar conformados por un médico con la especialidad de la patología que padece la persona, diferente al médico tratante, un abogado y un psiquiatra o psicólogo clínico, todos deberán ser nombrados por la IPS a la que pertenece el paciente .

FUENTE EL COLOMBIANO

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