Ene 26, 2015

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Incidente con Pastrana y Piñera aumenta polarización venezolana

El incidente que puso a forcejear a los expresidentes Andrés Pastrana y Sebastián Piñera con guardias venezolanos, que impidieron su ingreso a la cárcel, es la prueba que la oposición a Nicolás Maduro muestra al mundo para acusarlo de “dictatorial” y de “aislar” y “violar los derechos” del líder político Leopoldo López.

El intento frustrado de los exmandatarios de visitar al dirigente detenido desde hace 11 meses en la prisión militar de Ramo Verde, en las afueras de Caracas, evidenció el fuerte enfrentamiento y polarización política en el vecino país entre partidarios del Gobierno de Maduro y la oposición.

Aunque los exmandatarios habían sido criticados por el Jefe de Estado de llegar al país “a apoyar un golpe de Estado” pagados con “dinero del narcotráfico”, Pastrana y Piñera confirmaron la visita. Pero ayer fueron sorprendidos por un cordón de guardias con equipos antimotines.

Tras discutir con los jefes del centro penitenciario rodeados de uniformados, ambos expresidentes se fueron decepcionados, con empujones, por no poder reunirse con López, lo que consideraron una violación a su derecho a la visita.

“Esto no es un gesto de un demócrata. Aquí hay la primera violación, el mínimo acto de respeto a los derechos humanos… es que los familiares y los amigos puedan visitar a los presos en los días de visita”, indicó el expresidente Andrés Pastrana.

Por eso agregó “hoy más que nunca en el mundo vamos a poner los ojos en Venezuela porque sabemos, queremos ver qué va a pasar aquí”.

También cuestionó que luego de indagar al jefe militar de la cárcel por la causa que les impedía ingresar el día de visitas de los reclusos, este “me informó que la orden llega de arriba”.

Por su parte, el expresidente chileno Sebastián Piñera se quejó de que a pesar de las “gestiones” que hicieron para visitar al líder político, “se nos negó la posibilidad de visitar a un amigo, un derecho en los países democráticos”.

Además, respondió al presidente Maduro sobre un complot en su contra. “No hemos venido a fomentar ni a apoyar ningún golpe de Estado ni financiados por ningún dinero sucio, hemos venido invitados por la oposición democrática de Venezuela, que también tienen derechos”.

Pastrana y Piñera acudieron al centro penitenciario acompañados por la esposa de López, Lilian Tintori; el alcalde metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma; la exdiputada María Corina Machado y otros dirigentes opositores.

La polarización se evidenció cuando el grupo abandonó el lugar. Decenas de partidarios del presidente Maduro rechazaron en las calles a los visitantes y gritaron consignas contra “el neofascismo”.

Un año de tensiones

La visita fallida de los expresidentes al líder opositor Leopoldo López, que se interpreta como intervención directa del Gobierno, no es pura casualidad y de allí las tensiones.

Este hecho coincide con el primer año del llamado a las movilizaciones masivas contra el Gobierno Bolivariano, que tuvo a López como protagonista, y que estallaron el 12 de febrero de 2014 con una oleada de protestas de varios días. Estas derivaron en enfrentamientos con la Guardia Nacional y partidarios del gobierno; dejaron 43 muertos y decenas de heridos.

Por ese motivo el líder opositor fue encarcelado hace 11 meses (junto a casi 70 personas más) y es acusado de incitar a la violencia y daños.

A esa tensión se suma la participación de Pastrana, Piñera y el expresidente mexicano Felipe Calderón en el foro “el poder ciudadano y la democracia de hoy”, que organiza hoy en Caracas la oposición venezolana.

Desde la capital venezolana, Diana López, aseguró a este diario que durante los 11 meses de la detención de su hermano (Leopoldo López) hay la “violación de sus derechos humanos y civiles por un régimen dictatorial que es culpable del deterioro político, social y económico del país”.

El pasado sábado miles de venezolanos participaron en la marcha de “ollas vacías” en protesta por la escasez de alimentos en el país, además de medicinas.

Ella reclama que ha sufrido “aislamiento y maltratos, le han arrojado excremento a la celda”, y limitado las visitas a solo familiares y luego de cinco meses”. También acusa al Gobierno de “violar el debido proceso y obstaculizar la labor de sus defensores para reunirse con él y presentar las pruebas debido a que el sistema judicial está coartado por el Gobierno totalitario”.

El abogado del dirigente detenido, Juan Carlos Gutiérrez, explicó a El Colombiano que “la jueza del proceso desconoce la resolución del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, Zeid Raad al Hussein, que reclama la liberación deLeopoldo López por considerar su detención prolongada y arbitraria” .

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