Hidroituango: la contrarreloj para terminar la presa.

Hidroituango: la contrarreloj para terminar la presa.

Una carrera contra el tiempo se libra desde hoy en el proyecto Hidroituango, para concluir la construcción de la cresta de la presa y superar la emergencia que tiene en vilo a las comunidades del Bajo Cauca.

EPM informó que tiene 11.000 hombres trabajando en tres turnos, las 24 horas del día, vaciando 30.000 metros cúbicos diarios de material de construcción e impermeabilización, para terminar de construir el muro, antes de que el nivel del agua la sobrepase y afecte la estructura.

Ayer, la cresta de la presa alcanzó los 401 metros sobre el nivel del mar. La meta es llegar a 410 antes del domingo 20 de mayo (la presa, que tiene enrocado con núcleo impermeable, mide 225 metros desde el lecho del río Cauca). Mientras eso sucede, al otro lado del muro el agua se sigue acumulando.

Según EPM, el embalse crece entre 10 y 20 centímetros por hora, mientras algunos de sus trabajadores y máquinas se encargan de remover el material vegetal que flota sobre el agua (palos y ramas).

Según las mediciones, el agua acumulada alcanzaba ayer una altura de 367 metros y no ha subido más de lo previsto gracias a la evacuación que se hace a través de la casa de máquinas, por donde salen entre 800 y 1.000 metros cúbicos de agua por segundo.

Las variables

Algunos factores externos han complicado los trabajos: en casi todo el país no ha dejado de llover y eso aumenta el nivel del agua en el río Cauca, y hace más lentos los trabajos en la cresta de la presa.

Además, el gerente de EPM, Jorge Londoño de la Cuesta, reconoció que no hay control sobre la galería de evacuación de agua. Es decir, que es posible que se vuelva a destapar como ocurrió el pasado sábado, cuando el río alcanzó un caudal de 6.000 metros cúbicos por segundo y arrasó con puentes y casas en Puerto Valdivia y Tarazá, dejando 600 personas damnificadas.

Lo que puede ocurrir

Todos los trabajadores y recursos de Hidroituango están concentrados en la terminación de la presa.

Cuando se llegue a 410 metros de altura, y si no hay un nuevo destaponamiento de los túneles, el agua podrá alcanzar las cuatro compuertas del vertedero y bajar por el sistema de desvío -similar al de un tobogán- para seguir su cauce.

Así podría secarse la casa de máquinas e iniciar el desembalsamiento de manera controlada. Solo entonces la empresa podrá evaluar los daños, revisar los túneles y la galería, hacer las reparaciones adicionales y estimar un nuevo plazo para la entrada en operación. La fecha y los costos adicionales, que se puedan generar, son una incógnita.

Los túneles

Una de las preguntas que más le hacen a EPM es por qué se cerró con concreto las salidas de los dos túneles de evacuación. La empresa informó que esta era una acción contemplada en el cronograma de trabajo, pues estaba previsto que se pudiera iniciar el embalsamiento en julio.

Aclaró que dejó abierta la galería para evacuar agua, pero en la zona hubo una falla geológica que la hizo colapsar.

Evacuaciones

Mientras tanto en Puerto Valdivia y Tarazá crece el temor de la población. Muchos habitantes de la zona han dejado sus casas en la ribera para irse con vecinos o amigos a sitios más altos. Pero la Gobernación de Antioquia no ha ordenado evacuaciones preventivas en ninguno de los caseríos afectados.

Ayer avanzaba el censo oficial de afectados. La mayoría de ellos, al menos en Puerto Valdivia, salieron del albergue para alquilar casas en el casco urbano de Valdivia o en Yarumal. Otros como Luz Yumedi Muriel y su familia, prefirieron regresar a sus fincas. “La casa de nosotros siguen en pie pero el agua se llevó todo lo que tenía. Preferimos estar allá, así sea solo con la ropa que tenemos puesta y la colchoneta que nos dieron”, dijo.

Auditoría por corte arbóreo

El gobernador Luis Pérez Gutiérrez, dijo ayer al término de un consejo de seguridad, que luego de sobrevolar el lunes el río Cauca, observó la acumulación de troncos flotantes, aguas arriba de la central.

“Recientemente se había hecho un contrato muy alto, creo que por 100 millones de dólares, para cortar los árboles que habían en la ribera. La obligación era retirarlos. Como vemos que hay evidencias, le pedí al gerente de la empresa Pescadero Ituango, que nombre una auditoría que nos diga si los palos cortados vienen del Valle del Cauca, como están diciendo, o si son de nosotros. Necesitamos hacer una investigación porque eso pudo haber causado que uno de los túneles se haya taqueado”, aseguró Pérez.

El caudal del río Cauca se mantenía estable hasta el cierre de esta edición .

FUENTE EL COLOMBIANO

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