E.U.-Cuba, acuerdo para la historia

Estados Unidos y Cuba, dos vecinos enemistados cuya hostilidad política durante más de cinco décadas puso al mundo al borde de una guerra nuclear, anunciaron ayer lo que a los ojos del mundo parecía imposible: el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas, políticas y comerciales.

“El aislamiento no funcionó. Es hora de intentar una nueva política”, dijo Obama desde la Casa Blanca, mientras el presidente cubano, Raúl Castro, señalaba en un discurso televisado que, “aunque los dos países tienen profundas diferencias en asuntos como los derechos humanos y la política exterior, tienen que aprender a vivir de una manera civilizada”.

Aunque antes de ayer los gobernantes habían conversado por teléfono durante 45 minutos en la primera discusión al más alto nivel entre los dos países desde 1961, las medidas que contemplan la disminución en restricciones económicas y de viajes con el país caribeño fueron la culminación de más de un año de conversaciones secretas entre funcionarios estadounidenses y cubanos en Canadá y El Vaticano.

Dicha gestión evidenció una vez más el liderazgo mundial del Papa Francisco.Ambos mandatarios dijeron que el Pontífice participó en el proceso y envió cartas por separado a Obama y a Castro a mediados de año, en las cuales los exhortó a reanudar las relaciones.

El Vaticano facilitó también contactos, recibiendo a delegaciones de los dos países, y el Papa abogó, también con el envío de cartas a Obama y a Raúl Castro, por la liberación del estadounidense Alan Gross y de los tres espías cubanos que aún cumplían condena en E.U. y que fueron liberados ayer.

Las razones

Las sorpresivas medidas se dan cuando el presidente Barack Obama centra su atención en lo que será su legado, mientras que Raúl Castro trata de mejorar las condiciones económicas de su nación ante el estancamiento de reformas que implementa desde 2006 y la caída del precio del petróleo, que ha afectado con fuerza a sus aliados.

“Todo está movido por un temor que hay en Washington de que Cuba entre en una fase de un estado fallido. La caída del petróleo de Venezuela es el motor de todo esto, el detonante”, dijo a El Colombiano el cubano exiliado en Estados UnidosPedro Roig, académico del Instituto Estudios cubanos de la Universidad de Miami.

Y es que el espectacular desplome de los precios del crudo ha causado estragos en Venezuela, el principal benefactor de Cuba, que provee a la isla con unos 3.000 millones de dólares al año en crudo subsidiado. Otro aliado clave, Rusia, también tiene problemas.

Además, la moribunda economía de Cuba creció sólo 1,4 por ciento este año, de acuerdo con los propios cálculos del gobierno, y muchas empresas privadas que abrieron en los últimos dos años han tenido que cerrar. Una reciente ley de inversión extranjera tampoco ha atraído mucho capital.

“Si miras al mundo, Cuba tiene una urgente necesidad de recursos económicos, de divisas. Rusia enfrenta sanciones. Irán enfrenta sanciones, los chinos son empresarios muy prácticos”, dijo a AP Paul Webster Hare, exembajador británico en La Habana. “Así que quieren abrir el grifo de nuevas divisas, y E.U. es el primero en la lista”.

Los cubanos reciben unos 2.000 millones de dólares en remesas de E.U. cada año, una cifra que muy probablemente subirá debido a alivio de restricciones económicas. Analistas consideran que un incremento en el número de estadounidenses que viajen a la isla y nuevos cupos que les permitirán traer más de los famosos habanos y del ron cubano, también serán bienvenidos.

Otra razón para la apertura de Cuba podría ser más personal: Raúl tiene 83 años, y Fidel, 88, y ambos están bien conscientes de que no les queda mucho tiempo más para supervisar la revolución que dirigieron en 1959. El presidente Castro ha dicho que pretende renunciar en 2018 y que quiere dejar al país bien encaminado a un sistema reformado, bajo sus propios términos.

Para Obama, el momento también es propicio. El anuncio, criticado por legisladores demócratas y republicanos, se hizo el día después que el Congreso concluyó su periodo de sesiones, y antes de que los republicanos tomaran el control de ambas cámaras en enero.

También el momento puede ser propicio para que otros países cambien el enfoque de sus políticas. Así lo dijo a El Colombiano Emilio Nouel, catedrático venezolano experto en política exterior: “Con esta noticia se hace evidente la necesidad de cambio de modelo económico en Venezuela. Esta apertura quizá repercuta positivamente en algún cambio de orientación del gobierno de Nicolás Maduro si es cierto que La Habana ejerce influencia en Venezuela”.

Otra acción ejecutiva

El sorprendente e histórico giro político recibió el apoyo unánime de los países de América Latina, pero también suscitó críticas en los sectores conservadores de E.U. y en el exilio cubano, que lo ve como una claudicación ante la “dictadura” cubana.

Juan Hernández, experto en asuntos de Estados Unidos y exasesor de los gobiernos de George BushVicente Fox y John McCain, manifestó a El Colombiano su inconformidad con la decisión de Obama.

“El presidente será criticado, una vez más, por tomar decisiones como el rey de la nación y no como un presidente. No es que condene cada acción ejecutiva en sí, es la manera en que él hace las cosas, como con la pasada acción ejecutiva referente a los 5 millones de indocumentados. El presidente tuvo que haber alejado esta decisión de la política, debió reunirse con legisladores demócratas y republicanos y proponer un trabajo conjunto”, señaló Hernández.

Roig, por su parte, aseguró que los anuncios de ayer son una victoria mediática para el régimen de Raúl Castro.

“La concesión más trascendental es reconocer diplomáticamente al régimen militar de Cuba hasta llevarlo a nivel de Embajada. Eso manda un mensaje muy peligroso para América Latina donde, hasta ahora, hemos tenido la fortuna de que los militares se han mantenido en los cuarteles porque hay un grupo de leyes que dicen que serían castigados aquellos que desde allí asuman el poder. Es un mensaje equivocado para los militares de A. Latina que en han pensado en apoderarse y quitarle el poder a su pueblo”, señaló el analista.

No frena el embargo
Analistas consideran que el camino de las relaciones entre E.U. y Cuba tendrá varios obstáculos, algunos tan importantes como las sanciones impuestas por Washington contra la isla de régimen comunista.

Además, el presidente Obama no puede unilateralmente levantar el embargo contra Cuba sin el consentimiento del Congreso. Este se encuentra consagrado en la legislación estadounidense, particularmente en la Ley Helms-Burton de 1996, que intensificó las sanciones contra las compañías de E.U. que realicen actividades comerciales con Cuba y a los estadounidenses que visiten la isla.

Sólo el Congreso puede derogar esta ley, una posibilidad cercana a cero ahora que los republicanos se alistan a tomar el control de la Cámara y el Senado en enero.

ANÁLISIS

Ramón Artura Maya
Docente – Facultad de
Comunicación Social – UPB

Apertura enmarca un nuevo orden mundial

La apertura de los diálogos entre E.U y Cuba es la inauguración de un Nuevo Orden Mundial, cuya principal característica es la negociación. Precisamente en ese contexto de diálogos del Nuevo Orden Mundial ha sido completamente validado el proceso de paz entre el gobierno colombiano y las Farc. Con el acercamiento entre Washington y La Habana, Colombia y su proceso de paz obtiene la mejor imagen internacional que pudiera esperar. Esto se traducirá en mayor financiación. Son impactantes las consecuencias internacionales que para el país traerá esta nueva situación, pero abordemos ahora solo algunas de ellas. La primera es que para los discursos de oposición el término “Castro-Chavismo” ya no va a tener el mismo poder pues pierde su connotación de caduca política de la Guerra Fría. Obama ha reivindicado al gobierno de Castro y por reflejo, entonces, ha quedado reivindicado el proceso de diálogos en la Habana de Colombia. Mala noticia para quienes se oponían. Pero también malas noticias para Maduro, que en este momento está adelantando una pantomima de pelea contra E.U. Ahora se quedó solo. Y paradójicamente el gesto de Obama ha vinculado a las derechas con el gobierno de Maduro. Ahora ambos se sienten traicionados por el Obama-Castrismo. Están en un Nuevo Orden Mundial, el de los diálogos y si no los asumen quedarán muy cerca de los fundamentalismos.

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