Dic 1, 2014

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Con Vásquez, la izquierda uruguaya logra su tercer período en el poder

El regreso de Tabaré Vázquez a la presidencia de Uruguay estaba anunciado desde la primera vuelta electoral, cuando el veterano político de 74 años y expresidente del país, ganó con amplia ventaja al joven conservador y excongresista de 41 años, Luis Lacalle Pou.

No sorprendió a los uruguayos ni a los analistas políticos la victoria del candidato del Frente Amplio en la segunda vuelta electoral cumplida ayer, que según los resultados a boca de urna resultó elegido presidente con el 53 por ciento de los votos frente a 41 por ciento de Lacalle Pou.

Sin reñida competencia ni necesidad de “votofinish”, la jornada de votación transcurrió en calma, sin proselitismo y bajo una lluvia intensa.

La expectativa política se centra ahora en saber si el segundo gobierno de Vázquez será de continuismo de los populares programas que caracterizaron los dos anteriores gobiernos del Frente Amplio, en especial, el del carismático y popular presidente saliente, José Mujica.

Durante su campaña, Vázquez anunció como objetivos de su gobierno “consolidar el crecimiento económico y las perspectivas de inversión extranjera”, prometió fortalecer programas sociales para la población rural, ancianos y discapacitados.

Según los analistas como el sociólogo uruguayo, Gustavo Leal, los principales retos del nuevo gobierno son justamente las falencias que hereda de la gestión de Mujica: resolver el deterioro del sistema educativo público, el aumento de la inseguridad y la delincuencia y el alto costo de la vida en el país.

Por eso se anticipa que habrá mayor intervención del Estado en la economía y en las políticas sociales.

Continuidad política

Más allá de los estilos personales entre el electo presidente Vázquez y el saliente Mujica, la continuidad o diferencias de las políticas de Estado dependen de la correlación de fuerzas dentro del Frente Amplio, una coalición de socialdemócratas, comunistas, socialistas y demócrata-cristianos y exguerrilleros, como el mismo Mujica.

Así lo explicó a la agencia AP el politólogo Adolfo Garcé, del Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad de la República. “A diferencia de muchos países, a Uruguay no lo gobiernan las personas, lo gobiernan los partidos”.

Analiza que tras los resultados de las elecciones parlamentarias del 28 de octubre, “habrá más continuidad porque el sector con más legisladores será el que lidera Mujica” (Movimiento de Participación Popular). También obtuvo una buena votación el grupo que orienta el nuevo vicepresidente, Raúl Sendic.

En lo que podría haber distancia es en materializar la legalización del consumo de marihuana que hizo Mujica. El presidente electo aseguró en campaña que apoya la ley, pero también que si los resultados afectan la saludad pública “no dudaría” en revisar la legislación.

Por su parte, Luis Lacalle Pou, quien ya había reconocido la inminente derrotadijo que trabajará para ser lider de la oposiciónm en el Congreso.

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