Jul 1, 2015

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Con parques educativos se busca romper un pasado de violencia

Con parques educativos se busca romper un pasado de violencia

Sus riquezas naturales, diversidad y ubicación estratégica, son algunas de las características que volvieron a Cáceres y a Tarazá un atractivo para los ilegales y los violentos.

Por décadas, estos dos municipios del Bajo Cauca antioqueño, al igual que otras poblaciones de esta misma región, vivieron bajo el miedo y la desesperanza generados por el accionar de los grupos al margen de la ley que buscaban a través de la minería ilegal, los cultivos ilícitos y el tráfico de estupefacientes, sacarle mal provecho al territorio.

Por eso, con la educación, una de las tantas herramientas que tiene, la Gobernación de Antioquia quiere cambiarle la cara a estos municipios y brindarle oportunidades a sus habitantes, para que tengan un mejor futuro y no vean la ilegalidad como una opción.

Hoy, a pesar de las dificultades, Cáceres y Tarazá estrenan su parque educativo, un espacio que, aunque no solucionará todos sus problemas, si ayudarán a mejorar la calidad de la educación, la inclusión y el desarrollo.

Fueron ‘vacunados’
A mediados de 2014, los cronogramas de trabajo de estos dos parques educativos comenzaron a atrasarse.

A finales de julio, bandas criminales que operan en el Bajo Cauca antioqueño empezaron a extorsionar a las empresas constructoras de estos dos parques educativos. Fue el mismo Gobernador, Sergio Fajardo, quien hizo pública la situación.

“Las bandas criminales se están convirtiendo en un mecanismo opresor de todas las comunidades, impidiendo el desarrollo. Cobran vacunas en todos los espacios; no podemos traer inversión social para que se quede en manos de los criminales”, afirmó Fajardo en aquel entonces.

Al mes siguiente, en septiembre de 2014, después de que el Ejército y la Policía reforzaron la seguridad, los constructores pudieron retomar el ritmo esperado en las obras.

EL COLOMBIANO reportó, según la Secretaría de Gobierno de Antioquia, que las extorsiones provenían del denominado “Clan Úsuga”; la cuantía de las vacunas nunca se alcanzó a conocer.

Con apoyo de USAID

La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) fue uno de los socios estratégicos para sacar adelante la construcción de cada parque educativo en los dos municipios, al aportar 1,2 millones de dólares (unos 3.000 millones de pesos).

“El gobernador mencionó algo muy importante para mí, y es que se puede vivir con pobreza, con dificultades, con violencia, pero no se puede vivir sin esperanza. Y la educación es la esperanza para el futuro de cualquier país”, mencionó emocionado Kevin Whitaker, embajador de Estados Unidos en Colombia.

Por su parte, Ubaldo Enrique Pacheco Julio, alcalde de Cáceres, agradeció el apoyo de la Gobernación y de USAID con el Parque Educativo ya que considera que por ser un municipio golpeado por la violencia, necesita cambiar de mentalidad.

FUENTE EL COLOMBIANO

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