“Buscamos adelantarnos a un eventual posconflicto en el país”

“Buscamos adelantarnos a un eventual posconflicto en el país”

Una nueva sede de la Alianza Francesa en Medellín, ubicada en la Torre Ejecutiva del Centro Comercial Los Molinos, es la apuesta de Francia para ampliar sus vínculos con la capital antioqueña.

A su inauguración, el pasado 16 de junio, acudió el embajador francés en Colombia, Jean-Marc Laforet, y este diario tuvo la oportunidad de hablar con él sobre este y otros asuntos de actualidad local, nacional y global, relevantes para ambos países.

Laforet es enfático en reiterar la necesidad de un compromiso global contra el terrorismo, de impulsar una salida negociada en Ucrania, de tener paciencia frente al proceso de paz con las Farc, entre otros temas de los que dialogó.

¿Cuál es la importancia de escoger el francés como segunda lengua?

“Yo diría que más que una segunda lengua, porque es obvio que las empresas buscan personas que dominen el inglés, se hace cada vez más necesario incluso aprender una tercera. Y para esto el francés es tal vez la mejor opción. Un colombiano que maneje tres idiomas no tendrá barreras de comunicación en la mayoría de empresas de Occidente o lugares a los que vaya”.

¿Cuáles son los grandes sectores donde Francia tiene intereses en Colombia?

“Solo al hablar de Medellín, la vemos como una ciudad que aloja empresas clave para nosotros como Éxito, firma que tiene casi la mitad del mercado de la distribución en el país. Asimismo, la fábrica de Renault, el segundo constructor de carros en Colombia. También tienen aquí apuestas empresas en cosméticos. Por tanto se trata de un país donde tenemos muchos intereses.

En Colombia en general tenemos variada participación de empresas francesas en distintos sectores. En hidrocarburos, están Total y Perenco. En servicios Sodexo. En industria Saint Gobain, y en aeronáutica una compañía con historia tan antigua aquí como Air France. Mas o menos en todos los ámbitos.

Pero eso no significa que no haya nuevos desafíos para nosotros. Estamos muy interesados en ampliar nuestra presencia en el sector de infraestructura, algo por lo que en parte el primer ministro Manuel Valls visitó el país”.

Concretamente, ¿en qué proyectos de infraestructura tienen o prevén tener participación?

“Muchos a futuro. Por ejemplo el del Metro de Bogotá interesa a empresas francesas con experiencia en construcción de líneas subterráneas de trenes en otros países. En Medellín, Francia ha participado en obras como las del Metrocable y actualmente la del Tranvía.

Ambas tienen un componente social importante, para favorecer políticas de inclusión, en pro de las comunidades. Todo esto, sumado a otros logros, ha significado para la ciudad el ser reconocida en el mundo como una de las más innovadoras”.

Desde Francia, ¿cómo ven el proceso de paz que adelanta el gobierno Santos con las Farc? ¿brindan alguna asesoría frente a este?

“Como le expresó el presidente Francois Hollande a Juan Manuel Santos, en enero de este año, estamos apoyando irrestrictamente el proceso de paz. En cualquier caso, sabemos que acabar con más de 50 años de conflicto no es algo que se hace de un día para otro. Es algo demorado, pero se debe mantener la paciencia para que todos los bandos hagan su aporte.

Santos realizó recientemente un gira por Europa en la que obtuvo buenos resultados y el apoyo político de la mayoría de gobernantes del viejo continente.

Por nuestra parte, ya estamos adelantándonos a un eventual posconflicto y viendo qué se puede hacer. Nuestro aporte se está centrando en desarrollo rural, en que los jóvenes del campo puedan tener iguales oportunidades que en las ciudades, y para eso estamos asesorando”.

Pasemos a su país, ¿cómo ha superado la tragedia de Charlie Hebdo?, máxime si se siguen repitiendo los ataques yihadistas.

“Como usted ha advertido, no cesan los atentados terroristas tras lo de Charlie Hebdo. Al principió le siguió el del Hyper Cacher, el supermercado kosher de París, y saber que esta situación continuaba fue un golpe muy severo contra los franceses. Por tanto el gobierno se vio llevado a una reflexión, tras lo que determinó una respuesta conjunta al asunto.

Esta conlleva por supuesto reforzar la seguridad, lanzar leyes que permitan una reacción más rápida y asertiva frente al terrorismo, y aumentar la vigilancia.

A la vez, el tema ha suscitado todo un debate sobre los límites frente a la inserción de jóvenes extremistas en una sociedad democrática como la francesa, también sobre la situación de seguridad en las cárceles, porque se supo que muchos de los perpetradores fueron prácticamente formados en ellas.

Tras esto, además, se han repetido atentados no solo en Francia, sino en zonas turísticas de Túnez y otros países, lo que demuestra que la lucha es internacional, por lo que el mundo se solidariza cada vez más en resolver esto junto a Francia”.

Como diplomático europeo, ¿cómo ve la situación de Grecia, y qué cree que hace falta para dar fin a ese estancamiento de la UE y dicho país frente a su deuda?

“Más allá de lo que se dice, es el interés de todas las partes involucradas en Europa, lograr que Grecia obtenga un acuerdo que sea manejable para su pueblo. Así que esperamos que se pueda lograr una solución negociada a esta compleja situación”.

Frente al conflicto en el este ucraniano, ¿usted ve acertado un enfoque diplomático frente a acciones de los rusos que son calificadas de arbitrarias y violentas?

“Son hechos muy graves, porque se trata de la primera vez desde la Segunda Guerra Mundial que un país europeo trata de avanzar y ampliar fronteras en el viejo continente. Más aún, todo esto viola las leyes internacionales, y no se podía permitir que la situación impulsada por Rusia continuara.

Desde los acuerdos de Minsk, en los que se pactó una desescalada gradual de las hostilidades, Francia espera que el cese el fuego se cumpla y los bandos respeten su palabra”.

Saliendo de la crisis europea, se avecinan en 2017 elecciones presidenciales en Francia, ¿qué cree que pasará en la política?

“Ha sido muy difícil para el presidente revertir una situación tan compleja, pero de a poco podemos ser optimistas dado que la economía se recupera, así sea por el momento a tasas del 1 por ciento. En este sentido, es difícil predecir qué va a pasar desde octubre de 2016, porque Hollande podría despedirse con el país plenamente aliviado”.

FUENTE EL COLOMBIANO

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