jun 14, 2017

Enviado por

La ONU ya tiene el 60 % de las armas de las Farc.

La ONU ya tiene el 60 % de las armas de las Farc.

“Vamos mi negro”, gritó un guerrillero desde las sillas, mientras Javier Hurtado se abría paso entre sus compañeros para llegar a la mesa en donde lo aguardaba una planilla que firmó con diligencia y un certificado rubricado por Jean Arnault,jefe de la Misión de la ONU en Colombia, en el que se notificaba que había entregado su arma.

Finalmente estrechó la mano un representante de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz, quien con una sonrisa le dijo: “Bienvenido”.

Hurtado ya no es más un guerrillero, dejó su arma, es un civil más. En medio de un aplauso cerró su vida como insurgente.

Como él, el 60 % de los miembros de las Farc han dejado sus armas en manos de la Misión de la ONU en Colombia y se espera que el próximo martes sean dejadas el 40 % restante.

El segundo evento de dejación de armas estaba programado para el día de ayer a las 10:00 de la mañana. Estarían el presidente Juan Manuel Santos y los expresidentes José Mujica, de Uruguay, y Felipe González, de España, y parte del secretariado de esa guerrilla. Desde muy temprano intentaron aterrizar en la zona veredal de La Elvira, en Buenos Aires (Cauca), pero luego del segundo intento de aterrizaje, vieron que el clima no les permitiría llegar al evento, por lo que siguieron la transmisión del evento desde la Base Aérea Marco Fidel Suárez de Cali.

El acto protocolario se llevó a cabo con la presencia de Arnault y de alias Pablo Catatumbo. Después de unas cortas palabras de cada uno, cinco exguerrilleros recibieron, de manera simbólica y en reprensentación de sus compañeros, sus certificaciones.

Y aunque los hechos que se registran en los últimos días acerca de la implementación del Acuerdo de paz darían a entender que el conflicto con las Farc es cosa del pasado, la sensación de las personas en la calle no es del todo optimista. Se escuchan en los comentarios esporádicos de las personas al ver las noticias. Pero se siente con mayor contundencia en las redes.

Un optimismo moderado

“Hace más de 40 años vengo a Colombia, y hace más de 40 años esperaba este momento”, dijo emocionado el expresidente González. Los colombianos, en cambio, esperan acabar el conflicto con las Farc desde sus inicios, hace 53 años, pero esta dejación de armas, y este proceso como tal, parece no emocionar, como sí ocurrió con la desmovilización de las guerrillas en los 90 e incluso como con la reintegración de los paramilitares.

Todo esto puede leerse a través de las cifras: según la encuesta de Invamer, publicada por la Revista Semana, solo el 18,6 % de los colombianos cree que las Farc cumplirá con el Acuerdo y el 32,8 % que lo hará el Gobierno.

Las frías cifras frente al proceso de paz no se pueden desligar del presidente Juan Manuel Santos, pues es su s bandera de Gobierno. El opinómetro de Datexco, publicado por El Tiempo, dice que la favorabilidad del presidente apenas está en 22 %.

Santos se ha gastado su capital político en el esfuerzo de consolidar la paz. González dijo, por ejemplo, que lo que el mundo espera de este Gobierno es “el legado de la paz”. De ahí que la favorabilidad del mandatario dependa de la confianza que la gente tiene en que el Acuerdo funcione.

Alias Iván Márquez, segundo al mando de la insurgencia, siente lo mismo. Expresó que “ante este hecho histórico (el de la dejación de armas) dicen que no es suficiente y se inventaron el distractivo (SIC) de que ahora hace falta la entrega de la chequera”.

Al respecto, Diego Corrales, experto en comunicación política, explicó que “Colombia ha llegado a un clima de desconfianza tal que los momentos positivos se convierten en negativos”.

Esto porque al Gobierno le faltó pedagogía sobre los beneficios que el país puede tener con la desaparición de las Farc, continúa el experto, y porque la oposición logró capitalizar mensajes como el de la impunidad para los altos mandos de la guerrilla.

“Finalmente llegamos a una contradicción, mientras está ocurriendo lo que siempre habíamos querido a la gente le interesan otras cosas como la corrupción , la mala economía, la seguridad y los paros”, señaló Corrales.

Eduardo Álvarez Vanegas, director del área de Dinámicas del Conflicto y Negociaciones de Paz de la Fundación Ideas para la Paz, reconoció que “en la calle hay un optimismo moderado de que las Farc se están desactivando, pero en muchas regiones la sensación de que el conflicto armado terminó, es más un anhelo, que una realidad. Lo que se vive en Tumaco, en Catatumbo, en el Bajo Cauca antioqueño y en Urabá es muy diferente al posconflicto”.

Por ahora, tanto las Farc como el Gobierno insisten en dar discursos de paz y mostrar hechos para que la visión de la gente sea favorable al proceso.

“Aprovechemos esto que estamos viendo para unirnos y construir entre todos la paz, la historia no nos perdonaría no hacerlo”, concluyó el presidente Santos desde Cali.

FUENTE EL COLOMBIANO.

Se ha cerrado los comentarios

Share This