abr 7, 2017

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Por vientos vuelve la alerta naranja.

Por vientos vuelve la alerta naranja.

Justo cuando las autoridades ambientales se disponían a dar por concluido, de manera oficial, el episodio crítico por la calidad del aire, debieron declarar de nuevo la alerta naranja en el Valle de Aburrá.

La Junta del Área Metropolitana del Valle de Aburrá determinó volver a establecer la alerta, toda vez que, desde el pasado miércoles, seis de las ocho estaciones de monitoreo registraban alta presencia de PM 2,5, partículas emitidas en
por quema de combustibles fósiles y que, por su tamaño, son las que más afectan
la salud humana.

El Área aseguró que la determinación no está relacionada con la situación de marzo anterior, cuando hubo varias alertas naranjas y una roja.

Explicó que, según el radar y las estaciones de monitoreo del Siata, los contaminantes no salieron en su totalidad del Valle de Aburrá, entre las 6:00 p.m. del pasado miércoles y las 4:00 a.m. de ayer, debido a vientos descendentes sobre la región, que devuelven las partículas a la superficie.

“Es un descenso de aire que no es pronosticable y que se puede presentar en cualquier momento del año. Está causado por bajas temperaturas y cuando el aire se enfría pasa a ser más denso y se desplaza hacia el suelo con un proceso convectivo (movimiento vertical), lo que determina que el aire menos denso que se ha calentado en la superficie se desplace hacia arriba”, dijo María del Pilar Restrepo Mesa, subdirectora ambiental del Área Metropolitana.

Este viernes, la autoridad ambiental evaluará la situación y determinará si levanta o mantiene la alerta naranja.

Recomendaciones

La declaración de la alerta naranja no significa que haya una emergencia ambiental, destacó el Área.

Sin embargo, la entidad recordó que los grupos sensibles -niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades respiratorias o cardiacas- deben reducir sus actividades al aire libre.

También invitó a la ciudadanía en general a usar el sistema de transporte público, limitar al máximo el uso de motos y carros particulares, y caminar y hacer uso de la bicicleta, para quienes no califican dentro de grupos sensibles.

De igual manera, recomendó que, si es posible, organice reuniones o trabaje vía internet, y que haga trámites y pagos en línea, en lugar de desplazarse.

Fin de la crisis

María del Pilar Restrepo enfatizó que el fenómeno de los vientos que impidió la dispersión de las partículas contaminantes PM 2,5 es puntual y que el episodio crítico que vivió la ciudad ya pasó.

“Estamos esperando el informe del Siata para declarar el fin del episodio crítico, que este año fue mucho menos grave que el de 2016, cuando tuvimos un mes de contingencia por el fenómeno de El Niño. Ese informe se dará a conocer a toda la ciudadanía”, aclaró.

La funcionaria recordó que el Valle de Aburrá tiene dos episodios críticos de contaminación en el año (entre febrero y marzo; y entre octubre y noviembre) causados por situaciones climáticas.

“El resto del año no tenemos elevación de los niveles de contaminantes. Por eso nos tenemos que quitar el estigma de que somos uno de los lugares más contaminados del país”, aclaró.

Según la señora Restrepo, la media anual muestra que la calidad del aire en el Valle de Aburrá es moderada, y la meta de las autoridades es llevarla a buena.

FUENTE EL COLOMBIANO.

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