mar 16, 2017

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Santos, debilitado en gobernabilidad.

Santos, debilitado en gobernabilidad.

En la campaña Santos Presidente 2010, Santiago Rojas Arroyo, como gerente, le reportó al Consejo Nacional Electoral (CNE) que en la primera ronda se gastaron 16.690 millones 714.663 pesos con 34 centavos. Es decir, que respetaron el tope de 17.000 millones de pesos fijado por esa autoridad. Sin embargo, con la confesión de esta semana de Roberto Prieto Uribe, en el sentido de que Odebrecht dio 400.000 dólares para imprimir dos millones de afiches del candidato, el techo legal se habría superado en más de 450 millones de pesos.

Rojas Arroyo es el actual director de la Dirección de Impuestos Nacionales (Dian). Ayer el presidente Juan Manuel Santos lo ratificó en el cargo, pues aseguró que confía en el hombre con el que ha trabajado durante 25 años.

Santos pretendió salvar así la responsabilidad de Rojas, quien también tuvo el mismo gesto con su jefe: “quiero recalcar que el Presidente Juan Manuel Santosno tuvo injerencia en el manejo de los recursos de la campaña”. (Ver cuadros directivos 2010-2014).

El mandatario anunció ayer que le solicitó a su ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, que indague en el CNE si las investigaciones por esas presuntas irregularidades del 2010 ya prescribieron, a fin de que se renuncie a tal figura jurídica para poder esclarecer la verdad y sancionar a los responsables. Según la Ley 1475 de 2011, los directivos podrían ser castigados con la suspensión o expulsión del partido y a la colectividad se le suspendería su personería jurídica hasta por cuatro años o se le cancelaría de manera definitiva.

Eso sería viable si en el CNE triunfara una interpretación del magistrado Armando Novoa García. En comunicado público, el jurista sostuvo ayer que la confesión deRoberto Prieto conlleva al reconocimiento de una falta a la normatividad electoral, cual es la violación de los límites a la financiación de las campañas políticas.

Novoa propuso iniciar una actuación administrativa al respecto, bajo la premisa de que los tres años de caducidad frente a esos hechos de 2010, deben empezar a contarse desde ahora, cuando se conoce la presunta infracción.

¿Un final oscuro?

Juan David García, profesor de Ciencia Política de Bolivariana, comparte la opinión de quienes creen que la revelación de Prieto sobre la campaña de 2010, podría ser una cortina de humo para encubrir las presuntamente más graves irregularidades en la financiación de la actividad proselitista de 2014.

Para los hechos de 2010 ve mucha voluntad de colaborar con la Justicia, en contraste con los sucesos de 2014, cuando Odebrecht habría intentado acercarse a la campaña mediante una supuesta encuesta de 1 millón de dólares. Esta situación dice que comprometería la legitimidad del gobierno y del mismo orden democrático. En su opinión, Santos gastó mucho de su capital político y dineros públicos en el plebiscito. “El panorama es oscuro para él”, previó el analista, pues como gobernante tiene un margen de favorabilidad de los más bajos en América Latina.

Patricia Muñoz Yi, analista de la Javeriana, comparte la necesidad de que se rastreen hasta el final los presuntos delitos. Su percepción es que las denuncias acrecenterán la desfavorabilidad de Santos y le restarán credibilidad a su gobierno, por lo que el final de su mandato será particularmente difícil, justo cuando se está en la implementación del acuerdo de paz con las Farc.

Según John Fredy Bedoya Marulanda, del Instituto de Estudios Políticos de la U. de Antioquia, lo que se está sacando a la luz denota una desviación de la manera como se hace política, a la que se llega, no a través de ideas, sino de estrategias de manejo de los votantes con campañas sucias. “Vemos, dijo, las jugadas de dos grandes rivales que intentan mostrarse como el menos sucio”. En cuanto a la situación de Santos, cree que se verá afectado por los 2 o 3 meses que dure el boom informativo sobre estos hecho.

Ayer en las filas del uribismo se pidió perdón por participar en la aspiración de Santos “y no haber visto esa situación”. “…nosotros fuimos los que nominamos y elegimos a Santos. Y la reconocemos, pedimos perdón a Colombia y decimos que eso hay que corregirlo y fundamentalmente con una revolución contra la corrupción”, indicó el senador José Obdulio Gaviria

FUENTE EL COLOMBIANO.

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